No puedo decir que el camino haya sido largo porque mentiría, más bien ha sido corto pero bastante difícil y sobre todo muy intenso.
Toda esta idea se empezó a gestar a mediados de junio como una ilusión, un sueño y todo ha sido tan rápido que si no fuese por los malditos papeleos seguiría pensando que todo es un sueño que estoy viviendo aún.
Lo bueno de este camino lleno de baches y trabas que nos hemos encontrado es que hemos aprendido mucho pero lo mejor de todo es que ya hemos podido abrir la puerta para que la gente entre a compartir nuestra ilusión.


















