Hoy es un día de esos de sofá, manta y tele pero yo he decidido cambiar esto último por algo más productivo.
Hemos empezado el día cortando el pelo a Hugo para estrenar la máquina cortapelos, a mi me da miedo que cualquier día me de un brote de locura y la pruebe en mi al cero... no sería la primera vez!
Tengo una mesa llena de telas y cintas ilustradas a las que hay que ir dando vida.
Hasta el momento el resultado es: una falda terminada y, una capa, un mini-vestido y un pañuelo a medias. Los zapatitos maravillosos que Merche trajo desde Nueva York para Ingrid me quieren dar alguna idea pero todavía no se aclaran y el móvil que yo le compré cuando se portaba tan mal dentro de mi también, pero parece que le cuesta...
Son las seis de la tarde y es de noche.

















